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La turbia realidad que ocultan los bancos

En los últimos años, la banca española se ha ganado una mala fama entre sus clientes. Principalmente, por el tufo inconfundible a corrupción que desprende.

Los casos de Bankia y las tarjetas Black, la quiebra del Banco Popular y los continuos rescates bancarios que han pagado los contribuyentes, hacen que el sector sea visto como una manzana podrida.

A pesar de todo eso, no todo está tan mal si lo analizas con perspectiva.

De acuerdo al estudio “Estudio sobre los Servicios Bancarios en España en el contexto europeo” realizado por Deloitte, España es el segundo país de Europa donde más baratos se prestan los servicios bancarios. Además de ser el que ofrece el mayor número de servicios bancarios y canales de uso.

En el anterior artículo, “El peligro de no hacer nada con tu dinero” te explicaba la importancia de invertir y por qué no era una buena opción tener tu dinero parado en tu banco o debajo del colchón.

Hoy, voy a reventar algunos mitos que seguramente tengas en mente sobre los bancos.

Mi intención es que conozcas que hacen con tu pasta.

La idea que tienes sobre lo que es un banco

Un banco o entidad financiera es un tipo de empresa cuya principal función es la de captar dinero de sus clientes. A través de los depósitos, realizan préstamos a terceros y ofrecen una gran variedad de servicios.

Uno de los principales motivos de la existencia de los bancos, es la de garantizar la asignación de recursos y que las transacciones se hagan de forma eficaz y segura.

Para que entiendas su importancia voy a hablarte brevemente de su historia.

El origen de los bancos y del dinero bancario

En la antigüedad, las transacciones comerciales se hacían mayoritariamente en forma de trueques. En otras palabras, se realizaban intercambios de metales por bienes materiales.

Oro, plata y cobre eran los metales más utilizados como unidades de pago. Se les podía dar un valor con relativa facilidad, eran divisibles y duraderos en el tiempo. Poco a poco, se fue determinando valor específico sobre los elementos que se cambiaban, mediante el uso de balanzas.

Sin embargo, las balanzas no estaban siempre presentes y llevar lingotes encima tampoco era una opción segura. La acuñación de monedas fue la solución que hizo surgir el concepto de dinero.

Pero, ¿qué tiene que ver esto con los bancos?

Sigue, que te lo cuento.

Conscientes del peligro de robos y viendo la posibilidad de almacenar de forma segura las monedas y los metales en sus establecimientos, los orfebres optaron por ofrecer el servicio de custodia a cambio de una pequeña comisión en las transacciones.

Un día, se dieron cuenta de que eso les permitía crear una nueva alternativa: Ofrecer unos recibos que acreditaban el valor de los metales del depositante.

Así fue cómo los orfebres se convirtieron en los primeros banqueros. Emitían recibos y, de esta manera, eliminaban el peligro que suponía que los metales circularan en las bolsas de los ciudadanos, al acecho de saqueadores.

Con el paso del tiempo, estos primeros banqueros fueron evolucionando el negocio hasta convertirse, a finales de la edad media, en grandes edificios de depósito. En estas fortalezas protegían y almacenaban de manera segura los metales, piedras preciosas y materias primas que llegaban (de forma legítima o ilegítima) de los confines del mundo y ultramar.

Con el aumento de la corriente mercantilista, fue imprescindible crear un organismo que funcionase como mediador financiero.

La evolución hasta la actualidad

A lo largo de los siglos, los bancos se convirtieron en un negocio muy rentable y conservador. Su manera de proceder era la misma que te comentaba al principio: conseguir los depósitos de los clientes y transformarlos en crédito para otros.

Así, cuando ingresabas dinero por tu trabajo o por tus acuerdos comerciales, el banco se aseguraba de que la transacción se hiciese correctamente. También, en el caso de que necesitases financiación, el banco te prestaba el dinero a cambio del pago de unos intereses.

A finales del siglo pasado, los bancos sufrían la problemática de poder realizar transferencias a otras entidades. Realizar pagos a otras ciudades o a otros bancos era muy lento y costoso. Llevaba varios días y en ocasiones las comisiones se disparaban enormemente.

Con el desarrollo de las nuevas tecnologías y comunicaciones pudieron solventar este problema. Estos avances, permiten a las entidades realizar todo tipo de operaciones en cuestión de segundos.

De esta forma funciona el sistema bancario a día de hoy.

Aunque en ciertos usos se asemeja al planteamiento inicial, la realidad de las prácticas que esconden es bastante distinta.

Cómo funcionan los bancos en realidad

Como has podido ver hasta ahora, el resumen de lo que es un banco es el siguiente:

Un banco, es una entidad financiera que se dedica a administrar el dinero de sus clientes. Ofrece servicios de depósito y de préstamo y son, en cierto modo, los moderadores de la economía.

Sin embargo, en el último medio siglo los bancos han cambiado su estrategia. Se han convertido en algo muy distinto a lo que te comentaba.

Además, muy peligroso.

Si anteriormente el dinero que recogían de sus clientes lo hacían circular en forma de préstamos o inversiones en empresas, ahora lo mueven a los mercados financieros para especular y generar todavía más riqueza.

Gracias al desarrollo tecnológico, los bancos empezaron a emplear el dinero de sus clientes en operaciones especulativas en el mercado de valores y de divisas. Si conseguían hacer sus operaciones de manera exitosa, lograban grandes ganancias en cuestión de poco tiempo.

Por desgracia, al realizar este tipo de operaciones vulneraron algunas leyes y se toparon con los políticos.

Bancos y políticos, ¿qué puede salir mal?

Imagina lo que puede pasar cuando juntas a alguien que tiene mucho dinero con alguien al que le gusta mucho el dinero.

Es bastante obvio. Tanto como darle un lápiz a un tonto.

Gracias a su posición e información privilegiada, los bancos fueron capaces de utilizar su poder político para lograr que los distintos gobiernos les permitieran superar cualquier tipo de obstáculo legislativo.

Muchas leyes han sido modificadas para que la banca pueda campar a sus anchas en sus movimientos de capitales.

Esto intensificó la actividad especulativa de los bancos, llevando sus actividades a otro nivel.

La creación de nuevos productos financieros cada vez más retorcidos y rentables (para ellos) se fue incrementando. La falta de normas y de controles financieros hizo, por nombrar un caso reciente, que se creasen estafas y fraudes como el de las hipotecas subprime (hipotecas basura).

Te deberían sonar de la crisis de 2008 ya que, como sabrás, acabaron arruinando a millones de personas.

No obstante, la banca necesitaba encontrar una fórmula mágica para poder fabricar más billetes y tener más dinero con el que obtener un mayor rendimiento.

Agárrate porque lo que te voy a contar te va a dejar fuera de juego.

La magia de crear dinero a partir de tu propio dinero

Esto que te voy a explicar es algo que no sabe mucha gente.

De hecho, ni muchos empleados de banca saben que realizan este tipo de actividad.

El dinero que tienes en tu cartera o en tu cuenta del banco, no es el dinero real. Como viste antes, el oro, la plata o el cobre eran los metales con los que se pagaban las transacciones o trueques. Cuando los orfebres empezaron a hacer circular sus recibos, esos papeles se respaldaban en los metales y monedas que custodiaban.

Pero, el papel en sí, tenía un valor irrisorio. Simplemente, lo que estaba escrito en él, justificaba que estaba respaldado por un valor en metal custodiado por el orfebre.

Sin embargo, gracias a su poder político, los bancos lograron hacer magia. Es por este motivo que, a día de hoy, únicamente un 5-10% del dinero que circula en el mundo es real.

El resto, es dinero bancario, falso, o como quieras llamarlo.

¿Cómo?

Sí, lo que lees.

Bienvenido al Hogwarts Bancario

Los bancos debido al interés político, gozan del privilegio legal de la llamada reserva fraccionaria.

Ese privilegio, da derecho a los bancos para prestar el dinero de clientes. Al mismo tiempo que tienen la obligación de devolverlo de forma inmediata en el momento que éstos lo reclamen.

De este modo, el banco rompe el vínculo entre el ahorro y la inversión. Al verse privilegiado, puede prestar TU DINERO y el de cada uno de los depositantes.

Lo quieras o no.

Así, logran expandir el crédito de manera artificial. O lo que es lo mismo, crean nuevo dinero como por arte de magia.

Un jóven aprendiz de banquero
Un jóven aprendiz de banquero

Más del 90% del dinero que hay en circulación consiste en únicamente números digitales que figuran en cuentas y libros de anotaciones de los bancos.

Este dinero, no está respaldado físicamente por ningún metal.

Para que lo entiendas de forma más sencilla, lo voy a hacer con un ejemplo.

El cuento de la lechera de los bancos

Imagina que vas al banco a depositar 10.000 euros

El banco, en vez de guardarlo todo, legalmente está obligado a guardar únicamente un 2%, pudiendo prestar el resto a otro cliente.

Ahora soy yo quien va al banco a pedir un préstamo de 9.800 euros porque me quiero comprar una moto.

El banco, me presta el dinero. A su vez, el vendedor al que le he comprado el dinero, ingresa esos 9.800 euros en su banco. Éste solo guardará el 2% y volverá a prestar el 98% restante, en un proceso que podría repetirse hasta 50 veces.

En esta jugada, los 10.000 euros que están anotados en tu cuenta, han servido para que yo me compre una moto de 9.800 euros, el vendedor los haya ingresado en su banco, y éste haya prestado 9.604 euros.

De 10.000 euros hemos pasado a 29.404 euros en un santiamén.

Este dinero de nueva creación, se convierte en la semilla que alimenta la crisis.

O lo que es lo mismo: en deuda.

La deuda son los padres

Tras la crisis del 2008, los políticos no dudaron en echar el muerto a los ciudadanos.

“El crecimiento de la deuda se debe a que los ciudadanos han estado viviendo por encima de sus posibilidades”, decían.

No obstante, has podido ver que los bancos han aprovechado las vías legales para empezar a jugar a ser Dios con el dinero.

Sin embargo, esta práctica no es nueva. Es cierto que se realizaba en tiempos del nacimiento de los bancos, con la diferencia de que allá, por el s. XVII, mantenían una reserva física de alrededor de un 50%.

El auge de la prostitución bancaria de la que te hablo, se ha dado en las últimas décadas.

En algunos casos, bancos como Goldman Sachs o JP Morgan, no han respetado ese 2% de reserva y lo han llevado a otro nivel: al 0,5%, llegando incluso al 0,001%.

Los bancos siempre tienen tu dinero circulando, generando más y más deuda.

La deuda crece cada vez que los bancos se dedican a prestar dinero de otros y creando nuevo “dinero bancario”.

En parte, es así como surgió la trampa de la burbuja inmobiliaria. Los bancos se dedicaron a generar deuda incentivando la compra de pisos.

¿Nosotros también tuvimos parte de culpa? Sí.

Pero, los bancos dominan el mundo, la política y los medios. Es una red extremadamente poderosa que hasta puede influir en los comportamientos consumistas de una sociedad.

Aprovechando que en el sur de Europa tenemos predilección por la compra de inmuebles, se fomentaron y facilitaron los préstamos e hipotecas como vía de financiación.

Por cierto, los préstamos no se hacen de forma altruista. Los bancos ganan con los intereses.

Por el interés te quiero Andrés

Supongo que te habrás fijado que tu banco no da un mísero céntimo por tener ahorros en la cuenta.

A la hora de pedir un préstamo, sabrás que el escenario es completamente diferente.

Cuando, entre 2 personas honestas, una necesita dinero y la otra se lo presta, la que renuncia a su dinero podría exigir el pago de ciertos intereses por la molestia. Por el contrario, los bancos no están renunciando al dinero de sus arcas. En realidad, están introduciendo números en las cuentas de sus clientes.

El dinero que prestan, no existe.

De esta manera, la lógica nos dice que es injustificable que un banco te exija pagar intereses por darte un dinero ficticio.

¿Ves lo descabellado de la situación?

Aprovechando el poder sin oposición, están en situación de cobrar unos intereses exagerados por sus préstamos.

No es extraño ver préstamos con tipos de interés del 7% que, aplicando la magia del interés compuesto, en 10 años significa tener que devolver casi el doble del importe prestado inicialmente.

En el pasado, los límites de los intereses estaban regulados. De hecho, de sobrepasarlos, los bancos podían caer en el delito de usura, siendo una acción inmoral y un pecado grave.

¿Y hoy? Hoy nada. Si tu banco quiere, te puede pedir pagar intereses del 25%.

Si no te gusta, te aguantas.

Cuando el castillo de naipes se derrumba

Cuando la situación económica del país es buena, la industria funciona, la tasa de desempleo se mantiene en índices bajos y el producto interior bruto es alto, la gente se puede permitir el lujo del consumismo.

En ese momento, con la falsa seguridad de que su actividad laboral los respalda económicamente y que la perspectiva de futuro es buena, pueden permitirse realizar un gran desembolso en la compra de un coche, un piso o una segunda residencia.

Al no existir una gran cultura del ahorro, el banco es la opción a la cual recurrir para pedir financiación.

Pero, ¿qué sucede cuando llegan las crisis?

Pues que, desafortunadamente, mucha gente acaba sin empleo, con grandes deudas que pagar al banco y sin modo de afrontarlas.

Como el banco se ha dedicado a ir creando dinero mágico, tiene a muchos clientes que le deben dinero… pero, también tiene otros clientes con sus cuentas saneadas y números en sus cuentas que justifican que tienen dinero en la entidad.

Si han emitido demasiados préstamos a personas que no pueden devolver el dinero, al caer en morosidad, los bancos se pueden ver en una situación comprometida.

Esto implica que, si los clientes que mantienen sus ahorros en el banco, exigen una retirada de efectivo, el banco puede llegar a la situación de no poder atender esas solicitudes.

La consecuencia final es la quiebra del banco.

¿Te suena de algo?

Calma, que los bancos tienen un truco final y seguramente sabes cuál es.

Los famosos rescates bancarios

Cuando un banco es incapaz de devolver todo el dinero en papel y cae en quiebra, tiene un comodín.

Una inyección de capital, o sea, un rescate.

Existe un Fondo de Garantía de Depósitos, es un seguro público destinado a cubrir las pérdidas de los depositantes en caso de insolvencia por parte de un banco.

Cuando un país contrae una deuda excesiva y tiene que ser rescatado, puede recurrir al FMI (Fondo Monetario Internacional) o al BCE (Banco Central Europeo), que serán quienes se ocupen de conceder el rescate.

En el caso de España, en los medios apareció la siguiente noticia:

El Banco de España calcula que solo se recuperarán 14.275 de los 54.353 millones del rescate público

Cuando un banco es rescatado, el dinero del rescate se puede utilizar para nacionalizar el banco. Este pasa a ser parte del Estado, se le hace un lavado de cara para dejar las cuentas saneadas y posteriormente se vende.

Seguramente hayas oído que el Santander compró al Banco Popular por 1 euro – Fuente –.

Entonces, el dinero que falta… ¿quién lo paga?

Tú, yo y el resto de ciudadanos, ya que somos quienes financiamos las arcas del Estado.

Pero, volviendo al rescate de un banco, a la hora de recuperar tu dinero, el Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 100.000 euros.

Fondo de Garantía de Depósitos
Fuente: ElPais

Sin embargo, si en ese fondo sólo existen 1.000 millones de euros y la cantidad que debe un banco quebrado es de 2.000 millones, el banco solo podrá cubrir hasta un 50%. Teniendo en cuenta, además, el límite de cobertura máxima anterior.

¿Ves el peligro?

Los fondos de inversión como método alternativo de ahorro

En este artículo has podido ver el peligro que esconden las prácticas de los bancos.

Todos ellos, se mueven en el circuito bancario y es el que está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos.

Este fondo, ha sido saqueado vaciado en varias ocasiones. Principalmente, debido a que los bancos han abusado de la magia de crear dinero de la nada y, en situaciones de crisis, no ser capaces de devolver el dinero a sus clientes.

Los fondos de inversión, por el contrario, no utilizan ese circuito.

Las gestoras de fondos son entidades que recogen el dinero de sus clientes para invertirlo en activos. Nunca lo utilizarán para prestarlo a otros clientes, como sí hacen los bancos.

Además, el circuito de los fondos está cubierto por el Fondo de Garantía de Inversiones. No se ha tenido que recurrir de forma masiva para rescatar gestoras y fondos de inversión. Principalmente sólo hay un motivo por el que podrían quebrar.

El único motivo por el que una gestora de fondos pueda quebrar es porque sus dirigentes hayan incurrido en fraude y estafa.

Aquí vuelve a entrar en juego un factor clave con el dinero: la diversificación.

Si has ido leyendo los artículos que he ido publicando hasta ahora, habrás visto que recomiendo encarecidamente el ahorro, la creación de un fondo de seguridad y la inversión.

Preparar un buen fondo de inversión en el cual ir realizando aportaciones periódicas es una manera de automatizar el ahorro. Además, te puede generar grandes ganancias en forma de intereses en el largo plazo.

Por el contrario, si eres de los que únicamente acumula dinero en el banco, no olvides jamás lo siguiente:

La banca siempre gana

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Sobre el autor de este artículo

Mario Díez
Mario Díez
Soy un curioso empedernido al que le encanta aprender y compartir. Ahorrador desde pequeño e inversor autodidacta. Te ayudo a mejorar tus finanzas personales compartiendo contigo todo lo que sé de forma atrevida y sin pelos en la lengua. Fácil, sencillo y para toda la familia. Puedes leer más sobre mi aquí.
Mario Díez
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Soy un curioso empedernido al que le encanta aprender y compartir. Ahorrador desde pequeño e inversor autodidacta. Te ayudo a mejorar tus finanzas personales compartiendo contigo todo lo que sé de forma atrevida y sin pelos en la lengua. Fácil, sencillo y para toda la familia. Puedes leer más sobre mi aquí.

4 comentarios en “La turbia realidad que ocultan los bancos”

  1. Hola Mario!
    Me ha gustado el artículo. A veces pienso que, si por ejemplo mañana se acabara el mundo, hecatombe total, el dinero tal y como lo conocemos ahora (papel) no valdría nada, pero que nada, por muchos ceros que tenga a la derecha. Es dinero basado en la confianza al fin y al cabo.
    No podrías haberlo terminado con más acertada frase, la banca siempre gana.
    Saludos!!

    • ¡Hola Marc!

      Totalmente cierto lo que dices. Es una reflexión que te lleva a pensar que nos estamos intercambiando cromos. El día en que alguien diga que los cromos ya no valen nada y ahora se utilice otro sistema que creen ellos… estaremos en la ruina.

      Llevo tiempo meditando la opción de invertir algo en oro físico. Al menos, eso nunca va a perder el valor ya que es un bien escaso de alto precio que lo llevamos anhelando desde la Antigua Egipto (y más).

      ¡Un abrazo y gracias por tu comentario!

  2. Interesante y simple desglose del funcionamiento bancario, desde el metalismo hasta la modernidad; soy lego en este tema, no es lo mismo tener nociones de la historia económica que conocer cual es el proceder diario y exacto de un banco. Lo que queda claro es que se fundan en la percepción de nuestro dinero y nuestras deudas, así de nuestra confianza y nuestra necesidad. Leí, igualmente en artículos simples, que el banco gana con la diferencia de la tasa activa y pasiva, pues paga menos de lo que cobra. PERO lo que no he visto que se explique bien es que el banco puede prestar ocho veces lo que recibe en depósitos de ahorro. Bueno y así volviendo a la tasa activa y pasiva tendremos una simple resta una vez y entonces después el banco puede recibir siete veces las ganancias de los intereses sin mas. Creo que digo algo relacionado con lo que expresa Ud. del dinero ficticio. Por favor elabore sobre el tema. ¿Estoy bien informado? ¿Realmente cuantos más deudores hay que acreedores? Inesperadamente yendo de vuelta al inicio veo al banco no recurrir a nuestra confianza y nuestra necesidad sino ha un mero manejo estadístico, del que puede lucrar solo por poseer una licencia para ello. Agradezco desde ahora sus comentarios sobre este apasionante tema.

    • ¡Hola Emmanuel!

      Inicialmente, el beneficio de un banco lo obtenía de la manera en que tu comentas: gana dinero de los intereses que cobra al prestar dinero, así como por la custodia del mismo.

      Al perder el respaldo del patrón oro, los bancos pudieron empezar a «generar dinero» gracias a la reserva fraccionaria.

      En la zona euro la fija el BCE desde 1999 y en la actualidad es tan bajo como un 2%.

      Eso quiere decir que con el 98% del dinero depositado, pueden prestarlo continuamente. De esta manera, «crean dinero de la nada».

      El banco, a día de hoy, no es una entidad de confianza. Tiene la misma confianza que cualquier otro negocio, como un concesionario de vehículos. Siempre que acudas al banco, si eres un cliente que tiene depositada una buena cantidad de dinero, van a intentar venderle algún producto financiero (con sus comisiones asociadas).

      El banco ya no es su amigo.

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